Antes de comprar un coche de segunda mano, revisar su historial documentado es tan importante como la inspección física que repasamos en nuestra guía para elegir un coche fiable de segunda mano. Un informe de historial vehicular te da información que ninguna inspección visual, por muy minuciosa que sea, puede revelar por sí sola.

Qué es y dónde conseguirlo

Un informe de historial de vehículo es un documento, generado a partir de la matrícula o el número de bastidor (VIN), que recopila datos oficiales sobre la vida del coche: cambios de titularidad, kilometrajes registrados en revisiones e ITV, si ha sido dado de baja o robado, y en algunos casos, siniestros declarados a las aseguradoras. En España, la Dirección General de Tráfico (DGT) ofrece un informe oficial de vehículo con los datos básicos (titularidad, ITV, si tiene cargas o embargos pendientes), mientras que existen también servicios privados que amplían esta información con datos de kilometraje histórico y siniestralidad.

Qué comprobar en el apartado de titularidad

El número de titulares anteriores no es, por sí solo, una señal de alarma (muchos coches de flota o de renting cambian de titular con normalidad), pero sí conviene fijarse en si los cambios de titularidad son coherentes con la historia que te cuenta el vendedor. Si te dicen que “solo ha tenido un dueño” y el informe muestra tres cambios de titularidad en cinco años, es momento de hacer más preguntas.

El kilometraje: la comprobación más valiosa

Uno de los usos más útiles de estos informes es comparar el kilometraje que muestra el cuentakilómetros hoy con los kilometrajes registrados históricamente en revisiones de ITV o de mantenimiento oficial. Si el informe muestra que el coche tenía 120.000 km hace dos años en su última ITV, y hoy el cuentakilómetros marca 90.000 km, tienes una señal clara de manipulación del kilometraje, una práctica fraudulenta que, por desgracia, sigue existiendo en el mercado de segunda mano.

Bajas y siniestros: la información más difícil de verificar

Comprobar si el vehículo ha sido dado de baja definitiva (lo que impediría legalmente volver a circular con él) o si ha sufrido un siniestro grave con pérdida total declarada por la aseguradora es una de las verificaciones más importantes, aunque también la más limitada en los informes gratuitos: los detalles de siniestralidad suelen requerir servicios de pago especializados, ya que las aseguradoras no comparten esta información de forma completamente abierta y centralizada en España.

Cargas y embargos pendientes

Un coche con un préstamo pendiente de pago o un embargo judicial puede arrastrar esa carga incluso después de cambiar de propietario si la operación no se formaliza correctamente. El informe de la DGT incluye esta información, y es una de las comprobaciones más importantes antes de firmar cualquier compra, especialmente en operaciones entre particulares sin intermediación de un profesional.

Nuestra recomendación

Combina siempre el informe documental con la inspección física del vehículo y, si es posible, con una prueba de diagnóstico OBD-II como recomendamos en nuestra guía de compra de segunda mano. Ninguna de las tres comprobaciones por separado te da una imagen completa, pero juntas reducen de forma muy notable el riesgo de encontrarte con sorpresas desagradables después de haber cerrado la compra.