Los neumáticos son el único punto de contacto real entre el coche y la carretera, y sin embargo suelen ser uno de los elementos de mantenimiento más descuidados hasta que ya es demasiado tarde. Saber leer su desgaste te puede ahorrar tanto dinero como un disgusto serio en carretera mojada.

En España, la profundidad mínima legal del dibujo de un neumático es de 1,6 milímetros en toda la banda de rodadura. Es un límite que marca cuándo un neumático es directamente ilegal, no cuándo es recomendable cambiarlo: con 1,6 mm de dibujo, la capacidad de evacuar agua en asfalto mojado ya está muy comprometida, aumentando notablemente el riesgo de aquaplaning.

El truco de la moneda para comprobarlo en casa

No hace falta ningún instrumento especial para hacerse una idea aproximada del estado de un neumático: introduce una moneda de un euro en varias de las ranuras principales del dibujo, en distintos puntos del neumático. Si el borde dorado de la moneda queda parcialmente cubierto por el dibujo, todavía tienes margen; si el borde dorado queda completamente visible, es momento de cambiar el neumático sin demorarlo más.

La mayoría de fabricantes y organizaciones de seguridad vial recomiendan considerar el cambio cuando el dibujo baja de los 3 mm, especialmente si vas a circular en época de lluvias. La diferencia entre 3 mm y 1,6 mm parece pequeña sobre el papel, pero se traduce en distancias de frenado sobre mojado significativamente más largas: un neumático con poco dibujo puede necesitar varios metros más para detenerse en las mismas condiciones que uno en buen estado, una diferencia que en una frenada de emergencia puede ser decisiva.

Señales de desgaste irregular que no debes ignorar

Además del desgaste general del dibujo, presta atención a estos patrones, que suelen señalar un problema mecánico más allá del propio neumático:

La antigüedad también cuenta, aunque el dibujo esté bien

Un neumático con buen dibujo pero con más de 8-10 años de antigüedad puede haber perdido flexibilidad y elasticidad en el caucho, aumentando el riesgo de reventón, especialmente en neumáticos de repuesto que apenas se han usado. La fecha de fabricación viene indicada en el propio lateral del neumático con un código de cuatro dígitos (las dos primeras cifras indican la semana, las dos últimas el año).

Recomendación práctica

Comprueba la presión y el estado visual de tus neumáticos al menos una vez al mes, y con más frecuencia antes de un viaje largo. Si detectas cualquiera de los patrones de desgaste irregular descritos, no te limites a cambiar el neumático: revisa también la alineación y la suspensión, porque de lo contrario el neumático nuevo puede desgastarse de la misma forma anómala en poco tiempo.