SEAT —Sociedad Española de Automóviles de Turismo— nació en 1950 como una empresa pública española, fruto de un acuerdo entre el Instituto Nacional de Industria y la italiana Fiat, con la que compartió tecnología y modelos durante buena parte de sus primeras décadas de vida. El primer modelo fabricado en la planta de Barcelona fue el SEAT 1400, en 1953, seguido años después por el mítico SEAT 600, el coche que motorizó a buena parte de la España de los años sesenta.

La entrada en el Grupo Volkswagen

En 1986, SEAT pasó a integrarse en el Grupo Volkswagen, convirtiéndose en la primera marca no alemana del grupo y, hasta hoy, la única con sede fuera de Alemania entre las principales marcas generalistas del conglomerado. Esa integración le dio acceso a plataformas técnicas compartidas con Volkswagen, Skoda y Audi, manteniendo al mismo tiempo un posicionamiento de marca propio, orientado a un carácter más joven y mediterráneo.

La planta de Martorell, motor industrial español

La planta de Martorell, en Barcelona, es desde 1993 el corazón industrial de SEAT y una de las fábricas de automóviles más importantes de España, tanto por volumen de producción como por empleo generado. Es también la planta donde se fabrica el CUPRA Raval, reforzando el papel de Martorell como centro de producción no solo de SEAT sino de todo el ecosistema de marcas españolas del grupo.

El nacimiento de CUPRA como marca independiente

En 2018, SEAT dio un paso relevante al convertir su división deportiva histórica, CUPRA, en una marca independiente dentro del propio grupo, dedicada a modelos de carácter más deportivo y premium. Desde entonces, SEAT ha ido concentrando su gama en modelos de acceso y familiares, mientras CUPRA asume el papel de las versiones de mayores prestaciones, una estrategia que repasamos en detalle en nuestro artículo sobre la historia de CUPRA.

La gama actual en España

Fiabilidad: una posición notable dentro del grupo

En los rankings de fiabilidad más recientes, SEAT se sitúa en torno a los 84 puntos sobre 100, por delante de Volkswagen dentro del propio grupo, gracias en parte a un catálogo con motorizaciones más sencillas y menos electrónica embarcada que otras marcas hermanas de gama más alta.