Volkswagen —literalmente, “el coche del pueblo”— nació en 1937 con un encargo muy concreto: fabricar un automóvil asequible para la población alemana. De aquel proyecto surgió el Escarabajo, uno de los coches más producidos de la historia del automóvil, con más de 21 millones de unidades fabricadas a lo largo de más de seis décadas de producción ininterrumpida.

El Golf, el modelo que define a la marca

Si el Escarabajo definió los orígenes de la compañía, el Golf, lanzado en 1974 como su sustituto natural, es el modelo que mejor representa a Volkswagen desde entonces. Con varias generaciones a sus espaldas y ventas que superan los 35 millones de unidades en todo el mundo, el Golf se ha convertido en la referencia del segmento compacto europeo durante cinco décadas, y sigue siendo hoy uno de los modelos más vendidos de la marca en España.

Un grupo, muchas marcas

Volkswagen no es solo el nombre de un modelo ni de una marca aislada: es la cabeza visible de un grupo empresarial que incluye, entre otras, a Audi, SEAT, CUPRA, Skoda, Porsche y Lamborghini. Esta estructura permite compartir plataformas técnicas entre marcas —como ocurre actualmente con el CUPRA Raval y el Skoda Epiq, construidos sobre una base común— manteniendo al mismo tiempo personalidades de marca diferenciadas.

La familia ID y la transición eléctrica

Desde el lanzamiento del ID.3 en 2020, Volkswagen ha ido construyendo una familia de modelos eléctricos bajo la denominación ID, con el objetivo declarado de que la electrificación juegue un papel similar al que tuvo el Golf en su momento: un coche eléctrico accesible y de gran volumen de ventas. La llegada prevista del ID. Cross a finales de 2026, como relevo eléctrico del popular T-Cross, es el último paso de esa estrategia.

La gama actual en España

Fiabilidad: por detrás de su volumen de ventas

Pese a ser la marca más vendida de Europa, Volkswagen ocupa una posición discreta en los rankings de fiabilidad más recientes, en torno a los 82 puntos sobre 100, por detrás tanto de las marcas japonesas generalistas como de otras marcas del propio grupo, como SEAT o Skoda. La creciente complejidad electrónica de sus modelos más recientes, especialmente en materia de infoentretenimiento, ha sido un motivo recurrente de quejas entre propietarios en los últimos años.